lunes, 21 de enero de 2008

{Viaje}

Bajo un volcán de paso se inician los soles
Quemo cada una de mis derrotas
El humo me balbucea algo y me besa
De revés respiro cayendo con el silencio
Escribo contigo el rescate de las palabras
Entonces tu sangre fuma como un ciego ebrio
Para hallar de bruces su razón oculta

Girando por tú mundo me mareo a carcajadas
Denuncio vacilante el sentido deformado de mi andar
Para que encarcelemos en tu memoria este devastado grito
Sentir tus dedos en mi boca, inflar mi pecho y más
Lo concentrado del aire y mi actuar me desconcentran
Todo a la nada, lo lleno a lo vacío y lo real a lo vital

Nutres mi piel con turquesas ataduras
Trato de anochecer mi rumor con un dibujo de humo
Y así contagiarme con pasíon o basuras
Ven a salvar mi rocío de humanidad
Es difícil asumir la excepcíon del ser
Nunca viaje tan alto en esta perdida profundidad
A mentiras te intentan convencer y así ceder

Los ojos se endurecen castigando la travesía
La carne se dilata y la boca pide manantiales sin hablar
De piel marrón y de brazos unidos a sus piernas
Una espiritual transformacíon llega a lo palpable
A carcajadas giro por tu mundo

Sacandolos a todos del camino aun a mi
Rompí el cerrojo del otoño con sus hojas
Decifré las llaves de amor en las primaveras
En invierno me acogío el anhelo de su lluvia
Así al acabar el verano y acabe con mi conciencia
Todo a terminado, anclé de nuevo en tú mundo
Taciturno lanzó errante mi última carcajada

lunes, 7 de enero de 2008

{Herida y otras cosas}

Nada brilla tanto como mi herida
Es dulce y sabe a ti
Duele sólo en las despedidas
Brilla como un sol incrédulo
De esos que se dividen y entran en las lunas
Clavando su luz en los universos rojos

Ahora sangra y tiñe mi piel por completo
Las chispas de hielo juegan con mi herida
Miro a mi alrededor y todos la observan
Los encandila, les da esperanzas, los engaña
Pero insisten, ahora se acercan como absortos

¡¡¡Atrás imbéciles!!! La inconciencia los rodea
Besan mi herida y se arrodillan
La merced impone la cordura que nunca tuve
Dame un día para esperarme y para crear esperas dando días
El hijo del hombre que estrenaba consuelos
¿Porque oran como un ciego?

Mis labios desean carne ardiente
Volver a perderme en cerros y hondonadas
Pero mi piel se sostiene sobre dos maderas cruzadas
Talar los fieros miedos enraízados debe ser tu misíon
Ensorceden sus rezos pequeños, ¿no oyen?
Sus indumentarias de seda me hablan de mentiras
Sus pies descalzos de injusticia
Ignoro sus anhelos pero dignos me los vociferan
¿Que sucede?

Mirando a mi alrededor, no consigo moverme, sólo tiemblo
Obedezco a la voz del llanto aciago
Dame una quebrada y así no volverás a caer
Dame un sollozo y así no volverás a llorar
Dame un tropiezo y no volverás a volar
Dame un brillo y no volverás a existir

Si yo pudiera detenerlos y lanzarme
Consumir estos clavos y dejarme llevar
Irme taciturno lejos del cielo
Deseo mirar lo que no he hecho y arrepentirme
Por alentar mi cobarde desafío de valentía

Nada brilla tanto como mi herida
Ahora recojen los dolores de mi banal estar
Para entrar en sus religiosas enfermedades
Respeta las justificaciones

¡Silencio! La quiero, la quiero, la quiero
Ella es mi vida muerta
Pacto mi destino en su túnica
Rescatame mujer como un beso a la sorpresa
Como la esperanza al ser
Como lo casual a los soñadores
Gracias, gracias, gracias, gracias mujer
Tu espera ha terminado así que respira
Descubre que no hay moral sin verguenza
O justicia sin mentiras
O dioses sin sus creadores
Y que no hay hombre sin mujer
De pronto se alejaron sin más
Perdonando sus felices errores

Y perdiendome pierdo mi esencia
Entre otras luces la madrugada cae
El sol se adosa a su mar
Pero este mar no tiene sostén
Que mar no tiene tierra y rivera
Dejo en sus olvidos mi recuerdo
Volcándome a mi herida, ella enfermó
Ya no brilla y aunque sabe a ti, se vacío
En efecto querida, la herida soy yo