domingo 22 de noviembre de 2009

{Shwenke y Nilo}


Señores denme permiso
Pa decirles que no creo lo que dicen las noticias
Lo que cuentan en los diarios
lo que entiendo por miseria
Lo que digo por Justicia
Lo que entiendo por cantante
L que digo a cada instante
Lo que dejo en el pasado
Las historias que contaron
Algún odio arrepentido

Para que ustedes no esperen que mi canto tenga risa
Para que mi vida entera les quede al descubierto
Para que sepan que miento como lo hacen los poetas
Que por amarse a si mismos su vida es un gran concierto
Dejenme decirles esto que me aprieta la camisa
Cuando me escondo por dentro

Y si alguno quiere risa
Tiene que volver la vista
Y mirando las vitrinas que adornan las poblaciones
O mirar hacia la calle donde juegan esos niños
A pedir monedas de hambre
Aspirando pegamento, ¡Pa calmar tanto tormento!
Que les da la economía
¿Cierto que da risa?

Pero yo creo que saben donde duermen esos niños
Congelados en el frío
Tendidos al pavimento
Colgando de las cornizas
Comiéndose a la justicia
Para darle tiempo al diario
Que se ocupe del deporte
Para distraer la mente
Para desviar la vista de este viaje
Por nuestra historia
Por los conceptos, por el paisaje.

martes 17 de noviembre de 2009

{Contemporáneo}


Algunas letras se nombran con más fuerza en tus labios. Algunos labios se posan con menos intensidad en las mejillas. Algunas mejillas desvían las lágrimas que iban hacia la lengua. Contornean el cariz con delicadeza, lo seducen hasta que se funde cerca del cuello o junto a la nariz. Algunas veces se llora acostado y las lágrimas se van por las patas de los gallos hasta la haza que escucha, cuando una pequeña gota se alarga para morir en el cuello se tiembla como nunca y se arruga la frente y a veces se trata de contener, pero se tiembla y se llora igual, aunque sea de la risa.
Algunas manos tocan más suave tu cintura, las mías dejan huellas rojizas o se delizan casi sin hacerse notar, hasta que lo notas y explotas.
Algún buen trabajador grita con más fuerza junto a otros. Algunos otros trabajan con menos fuerza si no comen. Algunos comen de más y otros botan comida. Algunos deciden que comer otros lo ruegan. Algunas deciden amar otras se dejan.
Alguna pierna se entrelaza y me amarra. Algún amarre me entretiene la cadera. Algunas caderas no paran de ser nombradas. Algunos nombres pasan y su legado queda. Algunos son pocos, algunas son bellas y algo alguna vez fue alguien.

miércoles 11 de noviembre de 2009

{Fascinación}

Las casas y los departamentos se derrumbaron, se arrendaron, cayeron, se vendieron. Ellos se amaron con sus labios sordos, con su prisa calma y su tarde. En la pieza contigua un matrimonio de hielo, de frustraciones y de sin sentido.
Lo que pasa es que en la vida algunos nacen con la vida asegurada y otros con la seguridad de morir
Las calles avanzaron, el cigarro las incendió, la risa se hacía entera y la muerte oía atenta.
Las luces de neón bajaban y se volvían almas, las de todos los que mendigaron, los que contruyeron y caminaron en la ciudad sin venas, de la vista caída y el respiro impulsado por el aliento de los arrastrados.

"Nuestra esperanza sólo puede venir de los son esperanza"

domingo 1 de noviembre de 2009

{Aunque sea inútil, seguimos adelante}

La niña miraba como su madre cargaba a su padre. Ella gemía de esfuerzo, el reía de borracho. Nadie ayudaba, la niña se encerraba. Se ponía a leer y luego escribía algunas crudas impresiones y desnudas emociones. Los gritos y discusiones impedían que ella se concentrara en si misma. Su rabia la botaba en algunas marchas o tocatas del viejo casco urbano. Trataba de hallar solución para la degradación del ser humano. Trataba de amar sin desconfiar y a medida que se descubría más se liberaba. Mientras crecía seguía viendo como su madre cargaba al padre algunos días del mes para que no gastara su sueldo en vino, coñac o pisco. A ella sólo le importaba comer una sospecha de comida para engañar su hambre y un poco de soledad para estar con ella misma o su amante. Su madre murío y desde ahí su padre lleva 3 semanas sin dejar de beber. Ella misma le ha pasado dinero para que cotinúe su rutina y a veces incluso le oye su pesar. En una de esas oportunidades su padre notó que tenía cortes en los brazos, quizás de donde sacó más lágrimas para seguir llorando. Ella lloró también, por primera vez lloraban juntos, padre e hija abrazados, ella con hambre, el emborrachado. Para ella esto no era vivir, ni sobrevivir. Ni casualidad, ni causalidad. Ni enajenación, ni anomia. Ni menos realidad o ficción. Era un llamado a lo que sea, a lo que no a lo que si, era seguir adelante, era querer cambiarlo todo, aunque no se pueda, mejorar todo, en especial para los que entienden como felicidad sufrir menos.

martes 13 de octubre de 2009

{Irradiado}

No culpes al jugador, culpa al juego
No llores la lágrima, llora el beso
No fracases si vas a ilustrar tu sangre

Diez dientes se cuelgan de mis dudas
Muerden la mente de un cinturón enfermo
El rayo irrumpe como un lunes
De volteretas me río en calles abiertas

La cola de mi perro ayunó movimiento
Mi dedo en flor llego a pintar su rostro
La de la de los pasos sin prisa marina
La del latido sordo y el tacto redondo

Me tiemblan las migas de pan que extraigo
Su vena apunta el olor de su espíritu
En un vendaval de furia se fue la soledad

Ella la del torso desnudo en mi labio
La de las manos que pestañean aplausos
La que llena de pétalos sus cejas y pecas
La que mordisquea al aire caído
La que me es encuentro de pasión

domingo 27 de septiembre de 2009

{Común}


Yo me poso en mi vida yo a todo sigo
Para perder la huella de mi pecho abierto
Tu impulso tutela tu telar de sangre
Dando pasos de espalda te declaro

Soy el poeta nuevo, soy la mentira
Soy el poeta viejo, soy la ingenuidad
Soy el poeta ciego, soy lo interior
Soy el poeta amante, soy tu carne

Le escribo a los hijos de puta
Y los huachos hijos de putos
Le escribo a los sin dedos
A los adelantados y las con atrasos

Les escribo y acierto en sus juegos
Les juego y soy el escrito cierto
Armo mi coraza de hielo con heridas
Para herir las figuras derretidas
En los carteles y los faros sin calles

Soy el poeta de los huasos, de los peones
A la nueva prole, a la nueva procesión
Al nuevo puño, a la nueva ancianidad
Soy lo viejo disfrazado de neón

Les escribo a los borrachos y a los idos
A las que son los y los que son las
Que escriben de mi como alguien ajeno
Incluyo a los rotos y a los cornudos
A las novatas y a las vulgares que tanto quiero

Vos sois los corruptos
Vos sois los fracasados
Vos sois yo y todos alguna vez
Vos sois el cabrón y el sistema

El extranjero deportado
El ella en ella de él
La rabia sonriente
El crepúsculo inspirador
El vicio emergente
Y beso de poros abridor

Soy un nido de huevos rotos
Con la voz trizada de frío
Con el mismo chaleco de siempre
Soy la sonrisa sin dientes
Soy la cabeza sin cuerpo
Con la misma pisada en el trigo
Soy la sangre sin venas
Soy la tierra sin belleza
Con la misma mirada encorvada
Soy un dios sin nada
Soy un alma sin espíritu
Con el mismo cuerpo imperfecto
Soy un orador clandestino
Soy un beso sin lengua

Un bastón sin piso
Un camino en el aire
Para transportar los hechizos
Que recaen en tus piernas
Enrojecidas por mis caprichos
Soy un dedo sin apuntar
La injusticia depurada
Que enferma los puertos
En una resignación errada
Soy el ser de los muertos
En la apertura de tu reflejo
Me veo subiendo hacia una nube
Que me llama en forma de llama
Quemo las pieles de quienes me aman
Para invitarlos a venir conmigo
Que de tan libres exclaman
¡Nadie detiene todo lo que sigo!